9 de mayo de 2011

EMPRENDEDURISMO

En el camino de la vida no es fácil dar un paso de Fe no digamos una caminata de Fe y emprender algo nuevo hoy.
Por ejemplo cambiar un hábito, hacer una labor altruista, comenzar un negocio.
Los cambios cuestan, nos obligan a enfrentarnos a nosotros mismos a enfrentar lo desconocido.

Por eso, cuando las cosas van saliendo bien y no hay una crisis que nos obligue a cambiar, a innovar preferimos quedarnos en un lugar que nos da seguridad y comodidad, aunque sea aparente.

Sin darnos cuenta, caemos en el letargo y nos recluimos en aquél lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren:

Nuestra zona de confort y seguridad.

Descubra por qué es tan importante no dejarse atrapar, y caer en el acomodamiento de nuestra forma de pensar, no planificar mas, no supervisar, no observar los giros impetuosos de los eventos externos, soltar el timon y dejar que la rutina lleve el negocio a la deriva de la buena marcha.

¿Está todo perfecto en su negocio? ¿No tiene preocupaciones, el negocio marcha sobre ruedas y el dinero está flueyendo constantemente?

Nada mejor que reclinar la cabeza y descansar sobre sus laureles.

Total, le tomó mucho trabajo llegar donde está, ¿verdad? Y no tiene ganas de seguir lidiando con más problemas.

¡Cuidado! Está a punto de entrar en el lugar donde todos los emprendimientos quedan estancados y mueren: su zona de confort y seguridad.

No se deje adormecer por el éxito del momento.

Porque es muy atractivo estar ahí. Nos da una sensación de seguridad en la cual nos podemos esconder.

Nos permite acobardarnos frente a los desafíos de la vida y adormece nuestro espíritu emprendedor.

La zona de confort y seguridad, en realidad, no es un lugar, es un estado de la mente.

En él nos refugiamos cuando queremos evadir responsabilidades o cuando sentimos miedo

Y el miedo es una fuerza negativa que nos limita y nos encierra en un nivel de existencia que está muy por debajo de nuestras aspiraciones y capacidades.

No se permita sentir miedo.

Acepte el reto de vencer sus miedos antes de quedarse cómodamente recluido en su zona de confort y seguridad.

Preferimos evadir las dificultades.

¿No es eso lo que hacemos muchas veces?

Nuestra sociedad nos enseña a evitar problemas a dejar que las cosas sucedan, a evadir las situaciones complicadas a evitar el riesgo y a mantener una actitud pasiva, a no levantar olas, dejar las cosas como están.

Cuando sabemos que debemos actuar, debemos mantener la mirada en las situaciones, en los eventos para que,

Para transformarlos, y ser nosotros con la guia de nuestro padre celestial los que dirigimos la embarcación, con el propósito de mantenerla a flote y con el rumbo establecido, evitar que las circunstancias externas, las amenasas del clima hundan nuestro emprendimiento.

Es necesario que mantengamos el barco de nuestro emprendimiento navegando sorteando los peligros y los eventos adversos, tenemos que tener las manos en el timon, para que sean nuestras desiciones, nuestras acciones las que dirijan la embarcacion según la ruta establecida de antemano, y con un norte bien definido.

Que no nos encuentren desprevenidos en nuestra zona de seguridad

El problema con la actitud de comodidad y seguridad es que no logrará mucho en su vida.

¿Vivirá cómodo? Por un poco de tiempo.

¿Seguro? Quien sabe

¿Aburrido? Totalmente.

Admítalo:

Los cambios no nos gustan, los cambios no son fáciles, pero son buenos y nos ayudan en nuestro crecimiento interior.

No son confortables, pero indican que estamos en movimiento, que estamos vivos, que somos los protagonistas y los responsables de lo que suceda con la nave y lo que va a bordo.

Cuando enfrentamos los desafíos y los retos y elegimos estar en un lugar sin mucha comodidad, hay un riesgo, pero también hay una trayectoria y un avance.

A veces incluso con pasos agigantados, según la forma que aprovechemos los vientos.

Cuando decida enfrentar las dificultades en su negocio en vez de alejarcese de ellas, o querer ignorarlas, dará lugar a un incremento en sus ganancias, al desarrollo de su emprendimiento y forjará en usted aquella fortaleza de carácter que tanto necesita para ser un emprendedor exitoso.

Es hora de salirse de la zona de comodidad y enfrentar las adversidades y comenzar a dar direcciones, delegar funciones, crear nuevos productos innovar procesos, conquistar nuevos mercados, transformar resultados.

Dios nos otorgó talentos y habilidades que son únicos; para que cumplamos con un propósito singular en nuestras vidas.

Sus planes no son pequeños. Asegurémonos de que los nuestros esten de acuerdo a su voluntad.

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